La abrasión corneal es una lesión de la superficie epitelial de la córnea que causa aproximadamente 10% de las visitas a urgencias oftalmológicas (1). Estas lesiones comunes del ojo suelen producirse como consecuencia de un traumatismo (2).
La córnea
La córnea es una membrana transparente desprovista de vasos, pero rica en fibras nerviosas. Está continuamente humedecida por la película lagrimal que se adhiere a su superficie. La interfaz película lagrimal-superficie corneal constituye la lente convergente más potente del ojo humano.
La córnea tiene un grosor aproximado de 1 mm y consta de cinco capas de fuera a dentro:
- un epitelio pavimentoso (estratificado),
- Membrana de Bowman,
- el estroma,
- Membrana de Descemet,
- el endotelio.
Evolución de las abrasiones corneales
Las abrasiones corneales rara vez se complican y, en la mayoría de los casos, se resuelven por completo en pocos días (1). Sin embargo, si la lesión es profunda, el proceso de cicatrización puede llevar más tiempo y el resultado pueden ser cicatrices corneales que, en casos graves, pueden afectar a la visión y requerir un trasplante de córnea (2).
Síntomas
Los síntomas de la abrasión corneal incluyen fotofobia, dolor ocular, dolor en los músculos extraoculares, lagrimeo excesivo, blefaroespasmo, sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo, visión borrosa y dolores de cabeza.
Diagnóstico
El oftalmólogo confirma el diagnóstico de abrasión corneal mediante tinción ocular con fluoresceína, que resalta la lesión (2).
Prueba de fluoresceína
La fluoresceína es un colorante que, una vez introducido en el ojo, se une al estroma corneal, lo que permite detectar cualquier erosión o úlcera corneal.
La prueba se realiza aplicando una gota de solución de fluoresceína en el ojo e iluminando a continuación la córnea con luz azul.
Tratamiento
La literatura sugiere diferentes regímenes de tratamiento para las abrasiones corneales y, en la actualidad, laparche oculares decir, el parche ocular, es el procedimiento más utilizado para el tratamiento de esta afección, en combinación con antibióticos tópicos, ciclopléjicos y analgésicos orales (1).
Estos procedimientos siguen prescribiéndose ampliamente a pesar de que no existen pruebas claras que recomienden su uso (1). Además, la indicación del uso del parche ocular es especialmente controvertida porque el vendaje reduce la oxigenación y aumenta la temperatura corneal, lo que aumenta la posibilidad de infección y ralentiza la cicatrización (1).
Goma xantana e hialuronato sódico en el tratamiento de las abrasiones corneales
Recientemente se ha destacado la utilidad de los geles basados en biopolímeros naturales goma xantana e hialuronato sódico para favorecer la cicatrización de las heridas y prevenir las infecciones oculares (1). Durante el proceso de reparación de la herida, siempre es aconsejable el uso de un lubricante, ya que la hidratación y la lubricación protegen la superficie ocular de los daños debidos a la fricción y la sequedad (1).
El gel, a base de ácido hialurónico y goma xantana, se aplica en el fórnix conjuntival, se mezcla con la lágrima y forma un vendaje viscoso y transparente que, al reducir la fricción provocada por los movimientos oculares y el parpadeo, protege la superficie del ojo favoreciendo los procesos de reparación derivados de heridas o abrasiones.
Goma xantana e hialuronato sódico
Son polisacáridos de alto peso molecular, capaces de unir moléculas de agua y con propiedades mucoadhesivas, que proporcionan una hidratación y protección eficaces de la córnea. Además, es bien sabido que el hialuronato sódico favorece la cicatrización de las heridas, ya que estimula la proliferación y migración de las células epiteliales (1).
Netilmicina para antibioterapia
El gel de goma xantana e hialuronato sódico también puede enriquecerse con netilmicina, un antibiótico aminoglucósido de amplio espectro, eficaz, seguro y no citotóxico que proporciona una buena protección contra la infección bacteriana durante el proceso de reparación de la herida (1).
Otros tipos de tratamiento
Dado que la mayoría de las abrasiones corneales curan sin complicaciones significativas a largo plazo, el alivio del dolor es el principal problema para el paciente (2).
Antiinflamatorios
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), tanto tópicos como sistémicos, pueden ser útiles para reducir el dolor causado por las abrasiones corneales (2).
Antibióticos
Sin embargo, los médicos suelen recomendar también un tratamiento antibiótico profiláctico. De hecho, una infección concomitante de la lesión corneal puede ralentizar la cicatrización. El uso de antibióticos se asocia a un menor riesgo de degeneración de la abrasión en una úlcera ocular (2).
En los usuarios de lentes de contacto, se recomienda suspender el uso de lentes hasta que la abrasión corneal se haya curado por completo (2).
